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10 Recomendaciones para balancear la vida laboral y familiar

Una de las características de la vida moderna es que el trabajo desempeña una parte fundamental en nuestras vidas y tiende a condicionar todas las otras dimensiones de la vida. Muchas personas se definen a sí mismas por su trabajo, tal vez porque de él depende la manutención de la familia, la realización personal, el prestigio social y la independencia económica.

Sin embargo, cada vez más personas en todo el mundo, sobre todo si son padres de familia, se preguntan ¿qué hacer para tener una vida más equilibrada y para que el trabajo y la familia no entren en conflicto?

Lo primero que hay que decir es que no existe una
fórmula única y, a decir verdad, no tenemos la receta. Sería
pretencioso asegurar que en el espacio de un breve artículo pudiera
solucionarse ese dilema. Sin embargo, la buena noticia es que sí
podemos recomendar unos tips de carácter general para balancear la vida laboral y familiar.

  • Establezca
    unos horarios, y respételos. Tanto si tiene horario de oficina, como si
    es empleado independiente o trabaja en casa, es importante definir un
    tiempo preciso para cada rol. Esto significa evitar llevar trabajo a
    casa, tanto como llevar los problemas de la casa al trabajo.

  • Mientras
    esté en casa "desconéctese" del trabajo. De nada vale llegar a tiempo a
    casa si su mente sigue conectada a los problemas o asuntos laborales.
    Salvo casos excepcionales evite que las conversaciones familiares giren
    exclusivamente en torno a su vida laboral.

  • Defina
    sus prioridades en la vida. El mundo laboral es cada vez más
    competitivo y entre mayor es el ascenso en la escala de la
    organización, menor es la tolerancia a la vida familiar. Defina con su
    pareja y familia cuáles son sus prioridades y cuáles son los
    sacrificios que están dispuestos a hacer para alcanzar sus metas.

  • Su
    familia necesita calidad y cantidad de tiempo. Atrás quedó la creencia
    según la cual lo que importaba era la calidad del tiempo que se
    dedicaba a los hijos más que la cantidad. Error. Usted no será un buen
    padre si tiene solo una hora a la semana para sus hijos, por más
    eficiente que sea en el uso del tiempo. Si su tiempo es muy limitado,
    prepárese para asumir las consecuencias.

  • Apóyese
    en las nuevas tecnologías de la información. Si usted es un padre que
    debe viajar frecuentemente por razón de su trabajo, piense en la
    comunicación con su familia como si fuera su principal cliente o
    proveedor. Utilice los mensajes instantáneos, el correo electrónico, la
    telefonía celular, y si el caso lo requiere piense en abrir un blog
    familiar o cree un espacio en alguna de las redes sociales actuales
    (Facebook, Myspace, etc.).

  • No se desconecte de su familia. Así suene un poco contradictorio con uno de los tips anteriores,
    saque algunos minutos al día para estar en contacto con su hogar.  Una
    llamada rápida a mitad de la mañana o de la tarde le permitirá
    actualizarse sobre lo que acontece en el hogar y ellos sentirán,
    asimismo, su presencia.

  • Equilibrio. La vida
    actual exige dotes de equilibrista, pues los patrones sociales demandan
    un buen desempeño en una diversidad de campos de forma simultánea.
    Muchas personas hoy anhelan ser perfectos padres, empleados,
    deportistas, amigos, etc. Una especie de Superman y Superwoman. Una
    forma de mantener el equilibrio es definir el terreno en el que se
    quiere vivir y no permitir que la presión social sea la que lo defina.
    Cuando se rompe el equilibrio, siempre hay algún elemento de la
    ecuación que termina sacrificado.

  • Administre su
    tiempo. Para algunos padres el tiempo es más precioso que otros bienes.
    Simplifique las tareas caseras y repártalas entre los miembros de la
    familia. Cuando todos ayudan a la vez, la carga individual es menos
    pesada.

  • Aprenda a decir No. Evite poner sobre sus
    hombros más responsabilidades de las que puede sobrellevar. Esto
    implica ser muy selectivo con las nuevas responsabilidades en favor de
    un mayor balance entre el hogar y el trabajo.

  • Usted también es importante. Reserve un tiempo para usted, para sus hobbies y aficiones. Esto a la larga es bueno para su familia y para su salud física y mental.

Como
dijimos al principio: no hay fórmulas mágicas para alcanzar un balance
perfecto entre el trabajo y la vida familiar. Menos aún con la
creciente competencia laboral. Probablemente el paso más importante en
la dirección correcta sea reconocer que este es un tema que debe
discutirse en familia y que exige de nosotros una actitud consciente.
Este, como todos los problemas, no se resuelve solo.

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