Los papás juegan un papel irremplazable en la vida de sus hijos

Pescando

Charles Moore de The Daily News retoma un interesante estudio preparado por Erin Moon, quien cursa estudios de doctorado en sicología clínica en Dalhousie University. Moon, quien trabaja sobre los vínculos entre el dolor infantil y la reacción de los padres, observa que el estereotipo del padre distante deja normalmente excluidos a los padres (hombres) de los estudios sobre los hijos y sus familias. Su estudio concluye que la figura paterna es esencial para los niños y que los hombres sufren actualmente una "cultura disfuncional". 

Moon argumenta que las investigaciones en este campo no reflejan el
papel más activo que actualmente desempeñan los padres en la vida de
sus hijos y tienden a centrarse en la visión de las madres.  Este es
solamente el reflejo de una cultura que en esta materia es poco
amigable con los hombres  y que viene generando consecuencias que están
pagando los niños.

Moore menciona que por cada niña
diagnosticada con problemas emocionales, cuatro niños reciben el mismo
diagnostico, y que los adolecentes del género masculino tienen cuatro
veces más posibilidades de cometer suicidio que sus pares del género
femenino.

Ayudandoapap

Según Moon, en la raíz del problema se encuentra el
hecho de que los niños son más vulnerables ante la ausencia del padre
que las niñas. En ausencia del padre las niñas cuentan al menos con la
figura materna y tienen pocas dificultades  para desarrollar una idea
clara de lo que significa ser mujer. Este es un problema que tienen un
origen histórico.

Hasta hace 150 años la figura paterna no era
distante.  No solamente los niños estaban expuestos al contacto con
otros hombres en el sistema educativo, sino que el ambiente social era
predominantemente masculino.   Todavía ocurre algo similar en las
culturas tradicionales, donde los niños pasan una parte importante de
su tiempo con sus padres y otros hombres. Pero la revolución industrial
significó también una revolución para la vida familiar.  La esfera
doméstica se feminizó y los hombres se marginaron de su función de
padres como resultado de su ausencia del hogar.

En la actualidad
la mayoría de los educadores, las agencias sociales, el sistema
judicial  y la sociedad en su conjunto, asumen que las madres
desempeñan un papel principal y que los padres juegan un papel
subsidiario, en el mejor de los casos.

Moon sostiene  que los
niños hombres que  crecen en un ambiente predominantemente femenino
corren el riesgo de tener una baja autoestima, excesiva dependencia
femenina, inmadurez emocional y rigidez. Aún cuando el niño reciba la
mejor atención de las mujeres a su alrededor, solo otro hombre puede
enseñarlo a ser hombre. Por ejemplo, los hombres tienden  a disciplinar
más con reglas que con emociones y a inculcar un razonamiento lógico y
analítico en la solución de problemas. 

Además, tanto los
niños como las niñas cuyos padres hombres participan activamente en su
desarrollo tienden a tener un mayor coeficiente intelectual, mejores
calificaciones en la escuela y poseen un mejor sentido del humor.

Moore
concluye que es estimulante saber que la importancia de la paternidad
está siendo nuevamente reconocida en el mundo académico.

Fuente:

hfxnews.ca

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