Los juegos tradicionales son una forma divertida de mantener activos a los niños

La obesidad  está alcanzando
unos niveles altísimos en toda la población, pero especialmente entre los
niños y jóvenes ha alcanzado las proporciones de una epidemia.

Hulahop

El ejercicio es básico, no sólo para
quemar calorías, sino también para mejorar la coordinación, la destreza y el
estado de ánimo. Pero en primer lugar, es una gran alternativa para el niño que sólo quiere comer y/o
sentarse ante la pantalla de televisión.

A pesar de la gran cantidad de opciones que tienen hoy en día los padres para inscribir a sus hijos en clases de los diferentes deportes, los niños son menos activos hoy de lo que fueron las generaciones pasadas.

Las clases de deportes o gimnasia generalmente son una o dos veces por semana y no son suficientes para el nivel de actividad física que necesitan los niños. Ellos deben tener por lo menos 45 minutos de ejercicio intenso cada día y los padres deben proveer las oportunidades para que su hijo pueda ejercitarse. No se puede confiar en que las escuelas o colegios se harán cargo del ejercicio de los niños, ya que el tiempo de receso es limitado y muchas veces el mal tiempo o las estaciones, hacen que los niños no tengan el tiempo suficiente de actividad física dentro del salón de clase.

Rayuela

Juegos tradicionales como el hula hop, la cuerda y la rayuela tienen la ventaja de que requieren poco espacio y pueden jugarse tanto afuera como adentro de la casa. Si el niño tiene problemas para mantener el hula hop o hula-hula en la cintura puede usarlo como una cuerda para saltar o puede hacerlo girar en sus brazos.

La rayuela es un juego con muchas reglas y variaciones, pero en un principio puede usarlo simplemente para darle destreza a su niño; cuando él tenga una mayor coordinación en sus movimientos podrá asimilar las nuevas reglas. Dentro de la casa se pueden trazar las líneas con cinta adhesiva sobre el piso o la alfombra y lanzar una bolsa plástica con fríjoles o arroz, en lugar de emplear una piedra, como es el uso tradicional.  Versiones muy elementales del juego pueden emplearse con niños desde los tres años.

Saltalacuerda

La cuerda también puede usarla de diferentes maneras, tomando en cuenta que normalmente no es fácil para un niño pequeño coordinar el movimiento continuo de la cuerda con sus saltos. Para empezar se puede atar la cuerda a 2 sillas a una altura que el niño pueda saltar y utilizarla para que él o ella salten de un lado al otro, retándolos a que lo hagan más deprisa o más alto. Como medida de precaución, no sobra recordarle al niño que la cuerda no debe utilizarse alrededor del cuello  y entre más pequeño sea el niño, mayor debe ser la supervisión por parte de un adulto responsable. Es un juego para niños desde los tres años de edad.

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